viernes, 1 de agosto de 2008

POLÍTICOS Y POLÍTICAS Y BALANZAS FISCALES

balanzas fiscales,

Un insólito personaje catalán acaba de escandalizar a media España – la que esta para leer periódicos, que la otra está de vacaciones- colocando una imagen de dos pobres crios bajo el titular “Apadrina un niño extremeño”. Con esto, el fenómeno, pretendía llamar la atención acerca de lo “injusto” de que Cataluña pague impuestos y Extremadura reciba inversiones para eliminar la desigualdad territorial y para favorecer la cohesión entre personas y comunidades.

Estoy segura que cuando el Presidente Zapatero decidió hacer públicas las balanzas fiscales, alguien le sugirió que cabía la remota posibilidad de que algun “garrulo” explotase el discurso del “agravio” de los ricos frente a los pobres y que menuda se liaba en ese caso.. Y estoy segura también que lo tuvo en cuenta, lo sopesó y pese a todo decidió publicar unos datos que sólo pueden ser comprendidos y valorados si se encuadran en la evolución histórica y social correspondiente.

Los datos frios dicen que Madrid, Baleares, Valencia, Cataluña, el Pais Vasco o la Rioja pagan y otros reciben... Seguramente lo que no cuentan los datos es que los que “pagan”, son, con contadas excepciones, herederos de décadas, de siglos, diría, de inversiones de toda España en sus infraestructuras, en sus carreteras, aeropuertos, mercados, puertos.. Lo que seguro no cuentan es lo de la foralidad aparte de los unos, las olimpiadas de los otros, los aeropuertos excepcionales, los puentes y los túneles, los estatutos de capitalidad y el apoyo a sectores estratégicos de nuestra economía que han recibido todo el refuerzo institucional multiplicado en pesetas, dólares y euros... dependiendo del momento...

Y es que la historia nunca se escribe en una sola dirección. Cataluña puso la empresa y Extremadura los trabajadores. El Pais Vasco los altos hornos y la pesca y Galicia obreros y pescadores. Madrid puso la vista en el horizonte y media España fue allí a hacer realidda ese horizonte y a poder vivir...

Las balanzas han servido para tapar algun lloriqueo que podría volverse eterno, de ese de “cuánto merezco y cuánto le das a los otros”. Han puesto negro sobre blanco quién pone el dinero y quienes lo reciben y cuánto han recibido algunos y qué poquito han hecho por sus ciudadanos. A la derecha no le ha gustado el ejercicio... porque la pedagogía política no es lo suyo y a los nacionalistas tampoco.. Para los unos es casi un drama que “Madrid” pague más y los otros intentan vivir con la pérdida del siempre útil discurso de “qué poco nos dan, qué mal nos entienden y qué buenos somos”.

Sin embargo las balanzas no son más que números al final del camino. Un largo camino de fondos europeos, traviesas, objetivos y kilómetros de autovías.. pero también de fueros y realengos, de burguesía apoyada, de autarquía y dictadura, de intervencionismo y minifundismo. En definitiva, las balanzas están al final de esta larga y variada historia que es España, y su valor númerico es una especie de acumulado que debe ser visto con la dimensión del histórico de la construcción de un país diverso y, durante siglos, poco cohesionado.

Si la transparencia es un valor, añadamos a las balanzas un poco de la pequeña y diaria historia del desarrollo de las áreas más pujantes de nuestro país. Tal vez encontremos mano de obra barata, esfuerzo llegado de otras comunidades y una cierta “asimetría” que diría Maragall en el reparto inversor.. Y no es que la historia lo explique todo, ni que este sea el “pataleo” de quienes más reciben para evitar que se corte el grifo de la solidaridad. Es que corremos el riesgo de que algún”garrulo”, como el personaje que nos ocupó al principio, no entienda nada de nada y crea que algunos tenemos vocación de pobres... Angelito!.

9 comentarios:

Roberto dijo...

Lo que ha dicho este individuo, es el discurso, que también dicen o empiezan a decir otros, aunque más suavemente y con otro talante, pero con el mismo fondo.

Porque las zonas más ricas y desarrolladas del país, después de crecer con mano de obra del resto del estado, de recibir grandes inversiones para infraestructuras que las pusieron a la cabeza del país estratégicamente, sirviendo de lechos receptores del mayor tejido empresarial y por consiguiente de la potencialidad de crear empleo y seguir creciendo, son las más insolidarias.

“Una tierra yerma, si no se abona, no da una buena cosecha”

Realmente se sentirán tan agraviados los catalanes o los madrileños, no son capaces de ver, que también tienen que que estar agradecidos, o no tienen memoria histórica.

jfk dijo...

La defensa de los privilegios, de las grandes fortunas, y de espacios donde mantener intactos derechos que no contribuyan a un bienestar social cada vez más equlibrado, no deberían ser propias de un político, que como en este caso, se dice de izquierdas, eso sí, también nacionalista.
Esa parte de su autodefinición es la que le lleva a soltar esta chorrada, que no deja de ser otra salida de tono habitual entre quienes no ven más allá de su ombligo, y carecen del "seny" de otros políticos catalanes.
¿En estos contextos, como se puede entender que el BNG se alie con el PNV y CiU para algunas cosas siendo los otros de esa derecha burguesa y tradicionalista?; en materia fiscal sin ir más lejos nuestras prioridades son bien distintas, pero en ocasiones, creo yo, les puede más la cosa identitaria y egocentrista de atacar al "enemigo común" sin pararse a pensar que todos formamos parte de un todo.
Tan fácil y tan difícil.

José Manuel Castro dijo...

Una muy buena respuesta, sin caer en descalificaciones ni teorizaciones. Sigue así; te sigo la pista; no dejes de escribir.

Un fuerte abrazo de un antiguo conocido.

josemanuelcastroperez@hotmail.com

Anónimo dijo...

Dende o meu punto de vista, fíxose correctamente en dar a coñecer as balanzas fiscais. Canto máis transparencia na política e na economía, mellor.

Pero isto non significa que as balanzas teñan que ser o único principio que distribúa os cartos do Estado. Cada Comunidade ten as súas características propias. Sobre a mesa as diferentes comunidades terán que poñer os seus interes e os principios cos que distribuir os cartos que máis as beneficie. Finalmente, só un diálogo ente as diferentes comunidades establecerá a resolución final.

No caso de Galicia, os fenómenos do avellentamento da poboación e a dispersión territorial son craves. E son esas craves as que nos permitirán obter unha axeitada e boa financiaión.

Porque eu entendo aos cataláns, e aos madrileños e aos vascos (aínda que sexa un caso diferente)..., pero eles tamén nos teñen que entender. E estade seguros de que eles na nosa posición tamén farían o mesmo: reivindicar outros criterios de distribuación da finaciación.


Apertas cordiais!!

Bernabé


P.D: aínda que será realmente o Estado federal quen resolva os probelamas e non o Estado autonómico.

Alonso81 dijo...

Es que yo creo que lo que hay que hacer es NO mirar eso,ya que hay algunos que "historicamente tienen ya camino recorrido"...el cual nosotros no tenemos...
Para mi habria que gastar en donde mas haga falta, no vale que cataluña "dea" más y quiera más para ellos, cuando Galicia estuvo 15 años PParada ( si, PParada) y aqui estamos ahora asomandonos a España.

Anónimo dijo...

Muy bien escrito Mar, no solo estoy de acuerdo con el post, es que es necesario porque desmonta de un plumazo algún que otro argumento. Ha tenido que salir un personaje llevando el razonamiento hasta el extremo, para ver la lógica que subyace a veces en algunos discursos, y ya se que estoy siendo un poco maniqueo, pero es que una vez vista la foto no me puedo aguantar. A esta gente hay que darle mucha cera dialéctica. Como a algún que otro manifestante mesoeiro.
Los desequilibrios territoriales existen y deben ser corregidos, igual que los desequilibrios sociales. Las balanzas como bien dijo el conselleiro de economía solo han sorprendido a gente muy poco informada, son el reflejo de la redistribución territorial y se pueden hacer para todas las regiones europeas por ejemplo. El sistema hace que, repartiendo, todos crezcamos más, todos seamos más ricos. Se ha argumentado que Cataluña ha hecho durante un tiempo un esfuerzo excesivo que ha perjudicado su crecimiento y por añadidura el crecimiento del conjunto. Este es un debate a veces más técnico que político y que podríamos trasladar a Galicia por ejemplo: ¿que es mejor, invertir más en Coruña y Vigo o dividir el gasto entre todos los ayuntamientos? Donde no está la solución es sin ninguna duda en los extremos, ahí perdemos todos. Ahora, el problema es distinto si lo que se cree es que no es necesaria la redistribución. El nacionalismo no cree en la igualdad entre territorios pues habla de deuda histórica, pide lo que dice que le deben. Y la derecha no cree en la igualdad entre las personas. Sería incluso más interesante debatir por ejemplo la fiscalidad de los propietarios y directivos de las empresas frente a la fiscalidad de los autónomos y trabajadores por cuenta ajena. Podemos también empezar a debatir sobre un sistema fiscal internacional, una balanza fiscal entre el primer mundo y el resto, en serio y no como ha hecho este zoquete, pero eso es todavía un sueño ¿verdad?
Un saludo

MiguelNR dijo...

De la misma manera que en los 80 el Neoliberalismo penetró en una socialdemocracia porosa que buscaba ampliar su base social, y ahí están Carlos Solchaga o Miguel Boyer, en pleno siglo 21 parece que es el federalismo asimétrico, en una suerte de "Neoliberalismo territorial" (y el palabro creo que no existe), en contraposición a un Estado cada vez menos voluminoso, el la que, de alguna manera, forma parte de la retórica habitual de algunas federaciones socialistas.

La tesis del PSC podría ser la más racional, partiendo de la tesis de que 25 años después, hay menos distancia en el nivel de desarrollo de Extremadura, Andalucia y Galicia, y el de Madrid, Baleares y Cataluña, por eso los baremos de solidaridad inter-territorial deben ser revisados.

En todo caso, el PSOE debe recordar que el elemento axial de su ser es que el Estado, no como fin en si mismo si no como instrumento, tanto si hablamos de personas como de territorios, debe garantizar una cierta igualdad y cohesión.

Habría que tener cuidado con las negociaciones bilaterales, en vez de, o antes, de las multilaterales, dado que si no se ve todo el "bosque" en el reparto de fondos, es probable que en las reuniones bilaterales alguien se lleve más de lo que, en una visión de conjunto, se llevaría.

Incluso si todas fueran bilaterales, el que negocie con todos (el Estado) es el único que sabe a quien le ha dado más de lo que le correspondería... mintiéndole a los otros diciéndoles que realmente les ha dado a todos lo justo.

Por eso la idea de Quintana de promocionar el bilateralismo (asumible por todas las CCAA) no me gusta; Galicia podría resultar muy perjudicada.

Saludos.

ras dijo...

El problema, desde el punto de vista teórico, está servido desde el momento en el que la democracia aceptó el mantenimiento de los privilegios forales vascos, privilegios que el franquismo había igualmente mantenido; estaba cantado que antes o después el planteamiento catalán pretendería idéntico trato. No digo yo que los padres de la democracia se equivocasen en aquel momento, la situación era la que era, simplemente digo que la semilla de lo que hoy tenemos quedó prendida y mucho me temo que tan sólo se podrá salir del entuerto con imaginación (en política es muy importante) y valentía, que hará falta para redefinir globalmente la cuestión autonómica. Parches como el del estatuto catalán sólo sirven para complicar aún más la solución.

rojillo dijo...

Fue el Che Guevara el que dijo que, si no había café para todos, no habría para nadie. Cierto que eran tiempos de revolución en lugar necesitado de revolución. La España actual no está para una “revolución fiscal” en sentido contrario. Si se le otorga un régimen foral, disfrazado o no, a alguna región más, el fisco será un fiasco, supongo yo, que de economía tributaria sé entre poco y nada. Sé más de alimentación. Por eso sigo con otro símil alimentario. Parece que algunos intentan convencernos de que, si el pobre come jamón, es porque es malo el jamón o es malo el pobre, pues sólo los ricos tienen el paladar educado para catar un buen Jabugo; por lo que son ellos quienes deben ganar más para poder comprar más Jabugo, jamón procedente, por cierto, de cerdos ibéricos criados por otros pobres ibéricos… www.rojillo.com