martes 9 de febrero de 2010

DE KILÓMETROS Y ELEGANCIAS…



El jueves pasado a media tarde, los teletipos recogían una nota del partido Popular de Galicia en la que se nos acusaba a Laura Seara y a mi de haber utilizado coches oficiales en nuestros desplazamientos al Parlamento y cobrar al mismo tiempo dietas por kilometraje. El caso de Laura era un intento burdo de manchar le nombre de una Directora General del Gobierno de España, mintiendo al decir que nuestra compañera viajaba en el vehículo oficial de Pachi Vázquez cuando este era Conselleiro. Para que la nota del PPdeG estuviese completa, no sólo se basaba en una mentira, sino que se referían a mi diciendo “la siempre elegante..”, no sé bien si por dejar entrever que mi “elegancia” iba a costa de los ingresos indebidos o si era una muestra más del “landismo” (deriv de “Alfredo Landa en tiempos del destape”) que les caracteriza y del cual el máximo exponente resultó ser Feijoo y su discurso en la Feria del Cocido en Lalín, absolutamente incalificable

En lo que a mi persona se refiere, la jugada era doble: atacar a una persona de la dirección del PSdeG y al Ayuntamiento de Coruña acusándome de haber cobrado indebidamente. De inmediato pedí en la Cámara gallega un certificado de los Servicios Económicos que demostrara cómo yo había renunciado al cobro de cualquier dieta en la anterior Legislatura y, como se recoge en el documento expedido en el día de ayer, el cómputo total de los ingresos por este concepto ascendieron en el año 2005 a 253,44€ y 0€ en los ejercicios siguientes. Recibida la certificación, envié sendas cartas al Secretario General del PPdeG, Alfonso Rueda, responsable último de la política de comunicación de su partido y al Portavoz Parlamentario popular, Ruiz Rivas, pidiéndoles rectifiquen las acusaciones vertidas en la nota de la semana pasada. De momento no he recibido respuesta alguna.

Entre el 2005 y enero de 2009 compatibilicé las funciones de concejala y parlamentaria. El Parlamento incluye en sus retribuciones el pago de los desplazamientos de los parlamentarios, tanto a Plenarios, reuniones de la Xunta de Portavoces, Deputación Permanente, como a Comisiones. Durante el período al que me refería antes, explícitamente renuncié a dicho cobro. Como concejala utilicé el vehículo oficial para aquellas funciones para las que está pensado: facilitar los desplazamientos y que el tiempo empleado en estos no sea excesivo y permitir el empleo de ese tiempo en asuntos y competencias de interés para la ciudad y los ciudadanos. Huelga decir que a lo largo de cuatro años viajé en mi coche, en vehículo oficial, con algún compañero, con varios y hasta alguna vez en vehículos propiedad del PSdeG; precisamente para evitar errores o duplicidades preferí renunciar a las dietas de kilometraje. Pero esto no es una cuestión de kilómetros ni de Mar Barcón, sino de una manera de entender la política como el arte de la difamación, engrasada durante la campaña de las elecciones autonómicas y que algunos parecen no querer abandonar ni siquiera ahora que están gobernando.

Durante el último año y medio se ha instalado en el ambiente político gallego, una manera de actuar que no sólo denigra a quienes la practican, sino al conjunto de la clase política con el consiguiente perjuicio para la calidad de la democracia y para la credibilidad de las instituciones delante de los ciudadanos. Una manera de actuar que incluye rumores, correos electrónicos difamatorios, presentaciones que viajan por la red acusando falsamente a los adversarios políticos, medias verdades y mentiras enteras que están dañando y minando la imagen de quienes nos dedicamos a la política. Coches, sillas, supuestos empleos, supuestos favores, enchufes nunca demostrados… amigos, familia, maridos y ex maridos.. todo vale para algunos que no tienen más recursos que hacer daño, a menudo escondiéndose en el anonimato o en un seudónimo y siempre despreciando la verdad y la razón.

Ejercí durante diez años funciones de concejala en diferentes departamentos. Estoy segura de que acerté algunas veces y me equivoqué en otras pero desde luego jamás he vulnerado – a sabiendas – la legalidad ni olvidado los principios de honestidad que deben guiar la labor pública y la conducta humana. No lo he hecho por mis padres, que se mataron a trabajar para que su hija tuviera las mismas oportunidades que otros con más fortuna – económica, porque de la otra la tuve toda - ; no lo he hecho por mis hijos, porque aspiro a que estén orgullosos de su madre, de sus aciertos y de sus errores, peor que no tengan jamás que bajar la cabeza; no lo hice por mis amigos, porque son gente buena y honrada y siempre confiaron en mi honestidad y no lo hice por mi partido, que siempre enseñó a su militancia que la honradez personal y política son los principios en los que el socialismo se mira.

Siempre hay gentes dispuestas a sembrar la duda y la reprobación sobre quienes nos dedicamos a la política y siempre hay grupos dispuestos a ejercer el “todo vale” para sacar réditos políticos. No sólo no lo comparto sino que no puedo dejar de advertir de que ese camino conduce a que grupos “de salvadores” se ofrezcan a defender a los ciudadanos “de los políticos”. Sólo hay que mirar dónde acabaron estas derivas en otros países o en otros momentos. Acepto gustosa cualquier debate o crítica, por acerada que sea, sobre mi gestión mi opinión o mi capacidad pero ninguna mentira sobre mi conducta o sobre la de mis compañeros. Ninguna. La mentira y la difamación no deben ser armas válidas para el debate político, los ciudadanos que creen en la democracia y en su futuro no deben aceptar estas manipulaciones; quienes nos dedicamos a la política debemos rebelarnos contra esta bajeza. Yo, al menos, lo haré siempre.

domingo 7 de febrero de 2010

EL RECURSO



“El Gobierno ha recurrido la ley, no la fusión”. Ayer, la Vicepresidenta no podía ser más clara en sus respuestas acerca del supuesto “bloqueo” que el Gobierno de España ejercería sobre una hipotética fusión de las Caixas gallegas. Y es que Maria Teresa Fernández de la Vega no hacía más que poner negro sobre blanco una realidad que pocos han querido ver y que Feijoo intenta ocultar: la fusión es perfectamente posible con la ley actual y su fracaso en nada tiene que ver con la aprobación de la nueva norma sino con el empecinamiento del Presidente de la Xunta en llegar a una única Caja pasando por encima de la voluntad de una parte sustancial de la asamblea de Caixanova.

Y es que desde el principio de este rocambolesco asunto, el mayor interés de Núñez Feijoo ha sido el de vincular el debate en torno a la ley con el futuro de la fusión, hacer un paquete con el conjunto y envolverlo en “el aldraxe”. Su principal baza, hasta el momento, ha sido el éxito de esta estrategia, en la que le han acompañado, consciente o inconscientemente, sectores de lo más variopinto. La realidad es que Feijoo no quiso tener una ley en otoño, cuando intentaba facilitar la “operación Cajamadrid”, tal y como Blesa ha dejado claro en sendas entrevistas hace apenas una semana. Luego el Presidente de la Xunta creyó que su “autoritas” bastaría para doblegar la voluntad de Gayoso and company y finalmente, ante su propio fracaso, trazó lo que, sobre el papel, era una salida maestra: una ley expres que le permitiera controlar ambas asambleas en apenas dos meses, bendecir la fusión y conseguir una entidad única que, presumiblemente, siguiera mirando a Madrid.

En este camino Feijoo se envolvió en la bandera gallega para construir un discurso de “quiero salvar el poder financiero de los gallegos” al que, sorprendentemente, le han dado cobertura algunos medios importantes y agentes sociales con responsabilidad. Así, los nacionalistas comparten pancarta con el responsable de haber impedido que Galicia tuviera un Estatuto renovado y nuevas competencias y financiación. Los empresarios, siempre defensores de la solvencia y la importancia de los impositores de las Cajas, admiten sin protestar que se niegue por ley la representación que les correspondería en el Consejo a los municipios con más depósitos y emprendedores. Los sindicatos, que se llenan la boca defendiendo el papel de las entidades sociales, no levantan la voz ante el hecho de que el tercer sector tenga representación decidida a dedo por la Conselleira de Facenda, en un ejemplo de nepotismo propio de otras épocas. Periodistas de rigor contrastado, siempre atentos a denunciar cualquier pérdida de calidad democrática en las instituciones alaban, sin enrojecer, una norma que cambia las mayorías para aprobar fusiones y SIPs a través de una burda maniobra que elimina la referencia a los estatutos de las Caixas (dado que en Caixanova se exigían los 2/3 para aprobar la fusión).

En suma, Feijoo ha conseguido que muchos – no todos – hagan tabla rasa y le permitan enunciar una ecuación perversa, aquella que afirma que el fin justifica los medios. Así, el Presidente de la Xunta, subido al balcón de Monte Pío y envuelto en la bandera patria grita.. “quieren atacar a Galicia”. Qué bella imagen.. como aquella de Pujol denunciando el ataque a Cataluña cuando se investigaban las chapuzas de unos chorizos en el caso “Banca Catalana”.. Qué buen recurso es poner el sentimiento nacional – aquél que no quiso reconocer en el prólogo del Estatuto - delante cuando a uno le falta la razón… En esta orgía de amor a la tierra hemos oído de todo.. desde quien afirma que Pachi Vázquez no apoya la ley “por ansia de poder” (¿?!).. obviando lo fácil que le hubiera sido al Secretario Xeral del PSdeG llegar a un acuerdo rápido, aprobar la ley, mirar para otro lado y pactar los nombramientos que hubiera querido. Escuchamos a la ínclita Conselleira de Facenda afirmar que el 50% de los 2/3 era “praticamente o mesmo” que los 2/3 del 50%.. cosa harto preocupante viniendo de quien dirige nuestra política presupuestaria… Hemos leído que “Ferraz” no quiere la fusión… aunque nadie se anima a explicar bien por qué… en fin.

Si Feijoo defendía tanto la capacidad financiera de este país, por qué se empeñó en poner en riesgo la ley convirtiéndola en un compendio de artículos de dudosa constitucionalidad?. Si su único objetivo es garantizar la solvencia de las dos entidades, por qué no se sienta tranquilamente con ambas y hace una propuesta rigurosa que puedan conocer los miembros de ambas asambleas?. Por qué, si sólo busca lo mejor para los ahorros de los gallegos y las posibilidades de las empresas, se empeñó en restar representación a los grandes ayuntamientos? … En cualquier caso, Feijoo tiene ahora la oportunidad de demostrar cuánto le importa Galicia y sus Cajas; la Vicepresidenta se lo dijo alto y claro: “sólo tiene que cambiar la ley”. El PSdeG le explicó dónde: en el Parlamento gallego. Lo demás, son fuegos artificiales.

sábado 30 de enero de 2010

LA VICTORIA DE “MICHAEL”


Seguramente a estas horas Feijoo debe estar preguntándose quién demonios le mandaría a él meterse a revolver en el Congreso del PP ourensano y cómo es posible que su aura y su poder no hayan sido suficientes para tumbar a la familia Baltar. A estas horas también, el viejo león que dominó los últimos veinte años la política orensana suspira aliviado tras la dura campaña para conseguir que su hijo le sucediese en el sillón provincial; él mejor que nadie sabe el valor de esta victoria y cuántas veces, en estas semanas pasadas, se preguntó a sí mismo si habían acertado con la estrategia. No hay duda; acertaron.

El Congreso popular supone, de entrada, una derrota estrepitosa para la dirección gallega encabezada por Nuñez Feijoo, un fracaso de la estrategia de Rueda y un papelón de cuidado a algunas de las personas más relevantes del Grupo Parlamentario y del Gobierno gallego. Bastaba una ojeada a los rostros de Rodríguez Miranda o de Marta Rodriguez Arias para darse cuenta de las tensiones que este resultado introduce en las filas populares y que la decisión del todopoderoso Conselleiro de Presidencia de “abrir fuego a discreción” contra la familia Baltar no fue sólo una jugada mal calculada sino que marca un antes y un después en las relaciones internas del PP cuyas consecuencias son impredecibles.

Los abucheos del Congreso al candidato de Feijoo y Rajoy, el ínclito Alcalde de Verín, Jimenez Morán, y el desafecto con el que los congresistas recibieron al Presidente de la Xunta son pruebas sobradas de que la campaña diseñada desde Santiago reabrió heridas que tal vez ahora tarden más en curar. Ya no son los tiempos del “encierro” de los diputados orensanos en un piso para presionar a Fraga; el “patrón” siempre supo sobrevivir en el tira y afloja de las relaciones con los “barones” y evitó que el enfrentamiento llegara a un punto sin retorno. La campaña dirigida por Rueda para bloquear el acceso a la presidencia provincial de Baltar Blanco contó con todos los ingredientes que le gustan al Secretario General del PPdeG: descalificaciones, filtraciones, rumores infundados, una guerra sin cuartel pensada para “no dejar prisioneros” y la consiguiente dosis de traidores dispuestos a cualquier cosa por servir a la causa “feijoniana”..

Nunca supimos tantas cosas y tan variadas de las “falcatruadas” hechas por Baltar desde la Diputación hasta que nos las contaron con pelos y señales los que antaño le amparaban y le adulaban… Eso sí, en este vodevil cargado de despropósitos , guardaremos en la memoria algunos momentos estelares como la llamada a la regeneración y renovación del candidato Jimenez Morán o la “denuncia” del nepotismo baltariano en boca de Rogelio Martínez, el llanto de Baltar padre y el “desliz” de Miranda, deudor en su carrera política de la familia Baltar a los que no dudó en traicionar para seguir las directrices de Rueda.

José Manuel Baltar Blanco ha dejado esta mañana de ser “el hijo de Baltar” para ser el presidente provincial que derrotó al candidato de Feijoo. Empeñado en borrar el peso “de la boina” sembró la campaña de actos mediáticos, de conciertos y referencias al cine de Scorsese. Famoso desde que apareció en las listas de aprobados en una oposición junto con familiares de otros cargos del PP dicen, amigos y enemigos, que no le hubiera hecho falta ayuda alguna para ser el primero de la clase. Inteligente y de buen trato cuentan que tiene más amigos fuera que dentro del PP y son muchos los que dudan de su tirón electoral. Hace algunos meses se acercó a Nuñez Feijoo y le dijo: “quiero que sepas que me voy a presentar a la presidencia del Partido”; el Presidente calló. No volvieron a hablar del asunto. Esta mañana, una vez hecho público el resultado, Baltar Blanco abrazó a su padre, a su rival y a Feijoo. Quizás, en ese momento, al abrazar al Presidente de la Xunta, José Manuel Baltar le dijo al oído aquella frase de su admirado Michael Corleone “Nunca tomes partido contra la familia”.

FINAL DE MES



Bárbaros. Ayer noche hicieron estallar un artefacto delante del garaje del domicilio de Roberto Blanco Valdés. No pasó nada. Nada más que ligeros daños materiales y un susto remendó para la familia y el vecindario. Nada más que la indignación y el cabreo de no entender cómo es posible tal acción. Nada más que la incredulidad de que haya por ahí, mezclada con la gente corriente, un grupillo de bestezuelas dispuestas fastidiarnos a todos de la única manera que saben: haciendo el bárbaro. Roberto Blanco es catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Santiago; es articulista y tertuliano. Casi nunca coincido con los planteamientos que hace Blanco Valdés, pero no sé qué tipo de energúmeno puede creer que los gallegos vamos a tolerar que se quiera intimidar a nadie, que se quiera dañar a nadie por lo que piensa o por lo que dice. Ni se va a callar Roberto Blanco, ni nos vamos a callar los demás defendiendo su derecho, y el derecho de todos a vivir en libertad.

Crisis. El paro no nos deja pensar en otra cosa. Casi cuatro millones de personas en España no tienen problema mayor que encontrar, cuanto antes, un empleo. En Davos, frente a quienes nos tienen que dejar el dinero, delante de quienes tienen la llave del crédito y, por tanto, de nuestro futuro, Zapatero se compromete a una reforma del sistema de pensiones y del mercado laboral. En casa unos le acusan de improvisar; otros llaman a la movilización.. y algunos comprenden que el Presidente ofrece compromisos a aquellos que deben aceptar nuestra solvencia. Son tiempos difíciles, desde el punto de vista social y económico; tiempos en los que la izquierda puede y debe asumir la responsabilidad de las respuestas que tantos esperan. Tiempos para ser valientes desde la consciencia de que nadie dará el salto adelante si no lo damos nosotros.

La cuesta de enero. Tras sus primeras Navidades en Montepío, Feijoo se enfrenta a su particular cuesta de enero. Nadie sabe explicarse muy bien por qué se empeña en pisar cada charco que encuentra en el camino y chapotear en él un rato… Hace una semana, un prestigioso periodista le auguraba un futuro de éxitos, a día de hoy las luces parecen haberse trocado en sombras… El debate social en torno al gallego, la Ley de Caixas recurrida, la sanidad en horas bajas, la austeridad en franca desbandada y mañana, en el Congreso de Ourense, Baltar puede terminar de amargarle este final de mes que tenía que haber sido uno más en su carrera como icono de la nueva derecha… Es lo que tiene el poder.. que a veces emboba…

Las listas de la Conselleira. En cuanto oí la rueda de prensa de la Conselleira de Sanidade supe que algo no le funcionaba bien en el invento que intenta construir desde que llegó al puesto.. Efectivamente, un vistazo a las cifras y encontramos la clave: colapso. Bien sea porque la gran solución de la señora Farjas – eliminar la actividad extraordinaria en los quirófanos - ha resultado nefasta, bien porque en el fondo la “agenda oculta” del PP pasa por atacar a la línea de flotación de la sanidad pública, lo cierto es que algunos de los incrementos de los tiempos de espera baten cifras récord y en especialidades o servicios (por ejemplo radioterapia) de especial dramatismo para quienes esperan. Eso si, según la señora Conselleira, se está consiguiendo el objetivo (¡!?) ya que “los pacientes que están más graves o con patologías urgentes se atienden antes”… qué bien… no como con los socialistas, que se operaban antes siete juanetes que un cáncer… en fin… lo que hay que oír… y menos mal que de la Gripe A se encargó Trinidad Jimenez!.

La huida. Allá por el 2008, Rajoy presentó a su gran fichaje para salvar la economía española, Manuel Pizarro, protagonista de la resistencia numantina de Endesa frente a Gas Natural. Pizarro fue un hallazgo para los periodistas por su desparpajo – “qué ganas tenía de conocer un mercado” dijo cuando lo paseaban por una plaza de abastos madrileña – y se convirtió en la apuesta de la derecha política y mediática para mermar la credibilidad del entonces incuestionable Pedro Solbes. La moneda salió cruz. El debate televisado enterró buena parte del crédito de Pizarro y aquella noche, el Vicepresidente económico, con un ojo entrecerrado, dejó en evidencia al icono del liberalismo nacional. Pizarro pasó de estrella a estorbo y ya sólo lo defendía su incondicional Aguirre; se sentó al final de la clase a esperar el día de largarse de aquél invento que nunca llegó a funcionar. Hoy Pizarro dejó su acta de Diputado, demostración palpable de que, más allá del resultado electoral, esta nunca fue una apuesta seria de Mariano Rajoy sino un fichaje más pensado para la campaña que para la vida real.. Vamos, como “la niña”, pero talludito.

El hijoputa. “Hemos tenido suerte al darle un puesto a IU y quitárselo al hijoputa”. No es entrañable…?. La Presidenta de la Comunidad de Madrid prefiere que en el Consejo de Cajamadrid se siente un representante de IU antes de que lo haga alguien puesto por el “hijoputa”. Y quién viene a ser el “hijoputa”…?. Se admiten apuestas.. ay, ay, ay… y mira que te tenemos avisada de que no hables de Gallardón cuando hay un micrófono cerca…y menos en pleno Camino de Santiago – Camino a secas, para el Conselleiro de Cultura - … En fin… ya lo dijo Esperanza el otro dia en un acto con Rajoy: “tranquilo Mariano que no te vamos a fallar”.. claro que no…

martes 26 de enero de 2010

O PLAN DO LITORAL, NIN UNHA MALA PALABRA.. NIN UNHA BOA ACCIÓN



Quen escoitara esta mañá a intervención de Núñez Feijoo na “presentación mediática” do Plan do Litoral e non soubera nada da experiencia de goberno de quen é hoxe Presidente e fora, no seu dia, Conselleiro de Ordeación do Territorio, seguramenete podería ter pensado que estaba diante dun proteccionista da natureza e non de quen foi en boa parte responsable da destrucción dunha parte do noso litoral e non parece que pensé rectificar.

Efectivamente, esta mañá no Hotel San Francisco, os asistentes puideron comprobar cómo o señor Presidente da Xunta é capaz de elaborar un discurso que poderían suscribir casque todas as organizacións ambientalistas e, dende logo, a meirande parte da sociedade galega… A lástima é que isto foi todo e que isto é todo.. Como diría aquela canción dos anos sesenta do pasado século.. “parole, parole…”. Por certo, nada máis que “parole” e un discreto folletiño para os alcaldes, sindicalistas, parlamentarios, empresarios, técnicos e representantes de distintas institucións que Feijoo nombrou unha e outra vez – quizás tentando demostrar o seu poder de convocatoria – pero que non mereceron que se lles dira nin un resumo do que a Xunta propón para o litoral… Vese que a “austeridade” ía a cargo diso e non do super video en formato “sete pantallas” có que nos deleitaron onde puidemos comprobar qué duro era o traballo que tiñan que facer, qué fermosa é a nosa costa e qué variada..

Lástima que en plena orxía da natureza, o Presidente da Xunta non nos explicara cómo se compadecen as súas palabras coa autorización para instalar unha planta acuícola en Touriñán – convenientemente o video remataba xustiño antes de chegar á vista do fermoso cabo.. non fora a ser que a vista deixara en evidencia o espíritu naturista de Feijoo - ; qué ten que ver o chamamento ó consenso con tentar aprobar a reforma da Lei do Solo - pequena e que non soluciona gran cousa – pola via de urxencia e cales son as razóns para facer esta presentación antes de que teñamos craro por donde van a ir as Directrices de Ordeación do Territorio (durmindo o soño dos xustos dende a chegada deste Goberno). Lástima que Feijoo non atopara un tempo no seu discurso para explicarnos estas e outras dúbidas que fan que nos acheguemos con moito escepticismo a un documento que nin coñecemos nin, ó parecer, poderemos coñecer hasta que “chegue polo conducto regulamentario” (¡!?) segundo nos informaron hoxe..

Cada palabra desta mañá non foi senón unha enmenda á totalidade do urbanismo feito ó longo dos gobernos populares, non foi senón o recoñecemento do moito que se teñen engañado poñendo por diante do interés colectivo o daqueles que só buscan o aproveitamento económico inmediato ainda que sexa a costa do noso patrimonio máis prezado, o noso territorio. Cada palabra desta mañá retrotraíanos ás decisións que permitiron destrozar unha parte sustancial do noso litoral, que sacralizaron modelos tipo Sanxenxo e que fixeron da especulación urbanística o eixe en torno ó cal se trazou a política do territorio. Cada palabra era unha enmenda ós gobernos de Fraga e ó Conselleiro Feijoo.. Lástima que baixo esa declaración de bós propósitos non se agoche moito máis que decisións que nos levan de novo ó pasado.. Agora é cando, Touriñán é donde.

lunes 25 de enero de 2010

EL FACTOR HUMANO


Esta semana llega a España “Invictus”, la última película de Eastwood, basada en la figura de Nelson Mandela y cómo encontró en el Mundial de rugby un elemento para cohesionar a la maltrecha sociedad sudafricana del post- apartheid. El film está basado en la obra de John Carlin, “El factor humano” , si bien el genial director eligió como título el del poema que Henley escribió durante sus años de enfermedad y que Mandela repetía, como un mantra, durante los más de veinte años que pasó en la cárcel.

Pero el libro de Carlin - y, con seguridad, la película de Clint Eastwood - es algo más que un relato más o menos emocionante de la épica de un país; es, precisamente, un perfecto manual de cómo llevar un país a su épica y cómo transmitir a una sociedad dividida un objetivo común. Un manual, en suma, de liderazgo, de cómo la política transforma la realidad y es válida para llenar de esperanzas ciertas lo que antes sólo contenía desánimo e incapacidad. Una lección de política, siempre la política…

Es curioso que el estreno coincida en el tiempo con el primer aniversario de la toma de posesión de Obama, seguramente el dirigente actual que mejor comprende el valor último de la política y que mejor interpreta su relación con los ciudadanos. También lo es que el Presidente estadounidense no esté pasando su mejor momento y que los lobbys conservadores le acosen para impedir que la reforma sanitaria – su proyecto estrella – se convierta en realidad. Estas últimas semanas hemos podido comprobar cómo, lejos de retroceder o amilanarse, Barack Obama decidió situarse en el centro mismo de la acción política, evitando cualquier tentación de inmovilismo, consciente como es de que en política pararse o esconderse es derrota segura. Su discurso presentando las medidas de control bancario no es sólo bueno desde el punto de vista formal, sino que contiene la dosis justa – y necesaria – de seguridad en sí mismo, entusiasmo moderado y una llamada al esfuerzo colectivo particularmente valorado en el mundo anglosajón-protestante. El “yes, we can” tiene aún validez y el espíritu de esta llamada a trabajar por un objetivo común late en cada intervención del Presidente norteamericano.

Mandela y Obama comparten ciertos paralelismos. Ambos son, como es obvio, referentes para la comunidad negra y simbolizan en sí mismos la derrota moral del racismo y el apartheid. Los dos asumieron el poder en momentos difíciles en sus países – dramáticos en el caso sudafricano – y comprendieron que su papel iba más allá que acertar en la gestión concreta; supieron que, como casi siempre, los ciudadanos esperan mucho más de sus gobernantes, esperan que estos les den motivos “para creer”, para confiar, para “querer”. Obama es un magnífico orador, dicen que Mandela era más bien soso y monótono, sin embargo ambos supieron que lo esencial no era la oratoria sino llenarla de un sentido de tarea colectiva que cambiara el signo y la dirección del país en cada momento respectivo. El Presidente sudafricano recorrió el país llamando a la reconstrucción social y moral del mismo; al final de su periplo encontró en el rugby el medio con el que sanar alguna de las profundas heridas de una nación maltrecha. Obama predicó en cada rincón de los USA la capacidad de liderazgo y de reinventarse del país más poderoso del mundo, de cómo ser el más grande no significa, necesariamente, ser el más odiado ni el más temido, de cuánto quedaba por hacer para volver a sentir el orgullo y la responsabilidad histórica de aquellos que habían redactado la Carta de los Derechos del hombre…

Sudáfrica sigue siendo un país que avanza lentamente, en el que algunos de los peores fantasmas no han desaparecido. En los Estados Unidos su Presidente se enfrenta cada mañana a la oposición real de buena parte de las redes de poder de su propio país y sabe que las expectativas generadas en torno a su persona y su equipo no le permitirán demasiados tropezones. Pero es un auténtico placer, en esta realidad cotidiana en que “la cosa pública” se limita demasiadas veces a la gestión de asuntos concretos, aprender y recrearse en el ejemplo de quienes entienden la política como un ejercicio complejo de relaciones humanas, comunicación, liderazgo y perspectiva. Demasiado acostumbrados a gobiernos que limitan su tarea a lo inmediato y que sacralizan la tecnocracia como instrumento para el ejercicio del poder, es gratificante encontrar ejemplos que nos valgan para situar a la política en su justo lugar, el de la tarea compartida entre ciudadanos y gobernantes. Más allá de los expertos en gestión y administración queda el hueco que sólo pueden llenar aquellos capaces de liderar a su generación, aquellos que comprenden que por encima de presupuestos, evaluaciones y controles de calidad está la fe colectiva de una sociedad y donde no llegan los documentos de excelencia técnica sólo llega la capacidad de las personas de ponerse, juntos, en movimiento.. sólo llega el factor humano. “No importa cuán estrecho sea el camino, cuán cargada de castigo la sentencia, soy el amo de mi destino, soy el capitán de mi alma”.

viernes 22 de enero de 2010

XACOBEO, VEO, VEO…


Sobre el mediodía de hoy saltaba el rumor a los medios de comunicación gallegos: el Conselleiro de Cultura, de viaje promocional en Fitur, podría haber presentado su dimisión a Feijoo esta misma mañana, en medio de una de las mayores ferias turísticas del mundo. Un par de horas más tarde, fuentes gubernamentales se apresuraban a desmentirlo… al parecer no había sido más que un “calentón” que no había ido más lejos y que, de momento, no tendría consecuencias.

En realidad, desde el mismo momento de su nombramiento Roberto Varela ha sido un compendio de dudas, rumores y desmentidos que fueron complicando la gestión de una Consellería que no debería dar para tanto sobresalto. La decisión de Feijoo de encomendar a este diplomático la Cultura y el Turismo de Galicia causó sorpresa entre quienes conocían a Varela. Cónsul en Nueva York, a las primeras de cambio supimos que su corazón y su cabeza estaban más en la Gran Manzana que en estos lares; así, en su encuentro con la prensa nos dio la primera “alegría”… el Conselleiro no sabía que el 2010 era Año Santo, así que no tenía la mínima idea que su principal cometido sería poner en marcha el que será último Xacobeo en una década. Y el tiempo ha hecho evidente este desconocimiento.

Si su desembarco fue llamativo, en poco tiempo se pusieron de manifiesto las muchas debilidades de aquella Consellería. Una extrema dificultad para conseguir un equipo solvente, divergencias insalvables en el seno de su gabinete, encontronazos innecesarios con algunos alcaldes y una pésima gestión administrativa, con la pérdida de convenios y el caos en el pago de subvenciones convirtieron el departamento de Cultura en un ejemplo de ineficacia y desconcierto.

Pero fue con la llegada del Año Santo y la presentación del Xacobeo 2010 cuando la polémica envolvió de manera definitiva la gestión de Varela: una campaña promocional “planita”, un slogan imposible, un ninguneo institucional intolerable al Ayuntamiento y a la ciudad de Santiago, una programación más que modesta, una inversión ridícula en la mejora del Camino y de sus albergues y la evidencia de que, por primera vez en la historia, el Xacobeo no iba a suponer estímulo alguno para la economía gallega, precisamente en el año en que más necesario hubiera sido. A falta de explicaciones razonables, Feijoo y su Conselleiro convocaron a “recuperar la espiritualidad” mientras hosteleros, comerciantes, voluntarios, asociaciones e instituciones varias reclamaban más seriedad y menos palabrería para que el 2010 se convirtiera en una oportunidad para toda Galicia, aprovechando la celebración del Año Santo.

Esta última semana ha sido una verdadera “antología del disparate” en versión Varela. En Coruña no sabía que su departamento debía autorizar el aparcamiento del Parrote – pendiente de Patrimonio desde hace dos años - . En Santiago acusaba al Gobierno de España de no “hacer suficiente por el Xacobeo” (¡!!??). En Madrid desairaba al Alcalde de Santiago reuniendose con Conde Roa – portavoz popular de la oposición municipal - para llegar al acuerdo de que en la campaña de promoción del Xacobeo al Camino se le llamará “Camino de Santiago”; esto último, dejando aparte la “elegancia institucional” es digno de ser comentado en el programa de Buenafuente… Así pues, cuando el rumor de su dimisión se extendía, nadie parecía sorprenderse de que el despropósito tuviera este final. En cualquier caso, hemos de reconocer que el Conselleiro ha conseguido algo que al principio parecía imposible… emular a Pérez Varela.