viernes, 27 de junio de 2008

A LA SALUD DE URKULLU!



Empecé a sospechar que algo había cambiado “en los nuestros” cuando escuché a Cesc después de derrotar a Italia: “Nosotros no hemos venido aquí a pasar a cuartos ni a ganar a Italia, hemos venido aquí a ser campeones de Europa”. Hasta donde mi memoria recuerda, eran las primeras palabras de un integrante de la selección española de fútbol en la que este se mostraba convencido y dispuesto a ganar un campeonato.
Algo, aunque sólo fuera la actitud, había cambiado.

Esta noche, bajo el cielo relampagueante de Viena, los de “la roja”, vestidos con “la amarilla” se sintieron “canarinhos” y firmaron los mejores 45 minutos que se han visto en este campeonato y, probablemente, los que muchos recordamos de nuestro equipo nacional, quizás con aquél ya lejano 1986, con Butragueño en estado de gracia, frente a Dinamarca en la primera fase del Mundial de México.

Pero hoy, no era primera fase, era ni más ni menos que una semifinal europea y contra un equipo de buenos futbolistas y mejores atletas, la Rusia que machacó a Holanda. Y ahí, empapados por la lluvia y con la mirada fija en la final, volvieron a demostrar que esta es tal vez la mejor generación de jugadores en décadas, que tienen cabeza, regate, pase y gol. Pero sobre todo, demostraron que quieren y saben ganar, algo que no formaba parte de nuestro imaginario colectivo, en lo que a fútbol se refiere.

En un país que, a base de delirio futbolístico, había acuñado la gran mentira de “no somos buenos en deportes de equipo” - mientras nuestra selección de baloncesto era campeona del mundo y subcampeona de Europa, las chicas tercera en un Mundial, los de waterpolo lo han ganado todo, el balonmano ganó hasta un oro olímpico y en el hockey hace años que se habla español- esta generación de futbolistas han marcado ya un antes y un después. Una selección que sienta a titulares como Xabi o Iniesta y mete a suplentes como Cesc o Xabi Alonso, sólo necesita una cosa, la cabeza, para se campeón y parece ser que, al fin, en nuestra mente cabe el ganar!.

Esta tarde noche Iniesta recuperó el mando, Xabi la puntería, Ramos el crédito y Silva recibió el regalo merecido del gol por su vibrante Eurocopa. Cesc y Güiza tiraron de filigrana, Senna sigue siendo la reencarnación de Mauro Silva y Casillas ni se inmuta teniendo delante a Pujol, Marchena y Capdevila. Alonso puso la serenidad, como siempre y Villa enjuagó sus lágrimas en el agua de la victoria de la que se sabe protagonista.

A Luis Aragonés le queda su pequeña e íntima revancha de que tras tanta crítica y alguna juerga a su costa, ya ha hecho historia y es probable que el domingo tengamos más suerte que en el 84; ahora Platini es un señor gordito que está en el palco. Al niño Torres, estoy segura de que la épica le tiene reservada la final y ya con “la roja”, sabrá que ya jamás caminará solo, aunque Viena no sea Anfield.

A Urkullu, hombre, pues no sé qué decirle.. el chicarrón este, que quería que ganara Rusia, vaya por dios!!!. Pues cuánto lo siento, majete.. Otra vez será...

5 comentarios:

demócrito dijo...

Sean bienvenidas las gestas de la selección, aunque falte la más importante, ganar la final el domingo, pues de un tiempo a esta parte las malas noticias económicas se suceden día tras día. Un poco de alegría no viene mal, a pesar de que otros penen porque Rusia no pasa a la final. Yo creo que a Urkullu, que anda un poco afligido por lo del voto prestado del PCTV para sacar adelante la pantomima del referéndum de las dos preguntas ibarretxianas, necesitaba que el personal abertxale se distrayese un poco con la derrota de la selección españolista. Pero ni eso. Esperemos que por fin se haga realidad la victoria de los socialistas en Euskadi, victoria muy merecida, para alejar de nosotros, aunque sólo sea por un tiempo, los sueños soberanistas de esa pareja de funambulistas llamados Eguibar e Ibarretxe. Lo siento, Urkullu, pero preferimos mil veces la alegría sana de los Senna Boys que el mohín de los amargados, cuyas únicas satisfacciones las obtienen con la desgracia ajena.

Alonso81 dijo...

Lo más "bonito" es que con un simple partido, se ha cambiado la tónica de España se caga, por la de Yo soy español oe oee...y solo por el fútbol...curioso si...

ayy urkullu...el lunes no salgas de casa jeje

david santos dijo...

EURO 2008

ESPANHA Finalíssima!!!!!!!!!!!!

Sirenita dijo...

Qué bonito cuando con cualquier excusa, en este caso el fútbol, la gente se siente que forma parte de algo grande, cuando sales a la calle y ves a la gente sonreir, aunque cada uno lleve sus problemas detrás, pero que leñe!! disfrutemos de las alegrías, que las penas llegan solas.

Y si uno no se siente parte de la alegría voluntariamente, pues nada, que se quede triste :)que en este país democrático uno tiene derecho a querer ser un triste:)

Dicho esto sin acritud.

Este domingo fiesta.

Ton dijo...

En estos días recuerdo al gran Ángel González a quien encantaba el fútbol pero no solía ver los partidos de las selecciones porque le abrumaban tantas banderas, yo que sigo todos los partidos de la selección, de las selecciones, mejor dicho,no puedo dejar de acordarme del poeta y sentirme también un poco abrumado con tanta parafernalia, igual de abrumado que cuando juega la gallega.
Un abrazo
O como diría Antic en el Carrusel, un bracho