domingo, 4 de julio de 2010

CELEMÍN Y CIA


Hay en Getafe un juez llamado José María Celemín que se toma muy a pecho el Artículo 221 del reglamento del Registro Civil, aquél que indica que le funcionario encargado de valorar un expediente para tramitar la nacionalidad española tiene que “oírles personalmente para valorar el grado de adaptación a la cultura y estilo de vida españoles”.. Celemín, celoso de su responsabilidad, no está dispuesto a dejar pasar la ocasión de examinar los conocimientos de aquellas personas que aspiran a obtener la nacionalidad española y poner el listón bien, bien alto.. no vaya a ser que se nos cuele alguno sin los conocimientos debidos..

Así pues, el juez Celemín no se anda por las ramas y plantea cuestiones que cualquier españolito/a del alma – nos guarde dios! – se sabe de memoria.. verán, sino…. Primera pregunta, qué pasó en 1868?.... tic, tac, tic, tac.. Segunda pregunta, nombre tres poetas de la postguerra española.. tic, tac, tic, tac… tercera pregunta, en qué año fue la transición española (¿¿?¿?¿?¿?!!)… rrriiiinnngggg!. Time out!.

Y es que por menos no se puede pasar, hombre.. si es que no hay español que se precie que no salude la fecha de “la goloriosa”, ni ciudadano que no lea cada tarde unos versitos de Blas de Otero, Alonso, Rosales, Aleixandre – cuántos sabrán que fue Nobel de Literatura en el 77 ???? – o Panero – bueno, de Panero no, que deprime un poquito.. – y cualquier escolar sabe que la transición fue.. fue un período, Celemín, no un año!!!!!. En fin, qué menos que saberse estas tonterías de memoria… El caso es que el ejemplo cunde y, para no ser menos, un juez canario ha decidido seguir los pasos del madrileño.. así que puestos a preguntar, dígame, oiga, las cumbre más altas del archipiélago o los colores de la bandera autonómica.. Lo dicho.. que podemos estar tranquilos. A pesar de la bajada en el salario del funcionariado, sigue habiendo firmes servidores patrios que no están dispuestos a ceder en sus responsabilidades y mucho menos cuando estas supongan defender el terruño frente a la invasión del ignorante extranjero.. qué menos!!.

Y qué afortunadas y aquilatadas las cuestiones que el amigo Celemín sugiere, esenciales todas ellas para demostrar el grado de integración social de la inmigración y su adaptación a nuestra cultura patria… qué menos.. al fin y al cabo, bien sabemos los españoles, protagonistas de tantas migraciones, que no hay compatriota nacionalizado inglés que no recite de memoria el alegato de Henry V previo a Agincourt, emigrante en Alemania que desconozca la obra de Goethe o francés de adopción que ignore el árbol genealógico de los Anjou… Menos mal que los tenemos a ellos, vigilantes… que si no, igual se nos cuela alguno que no recite los salmos de Alfonso X el Sabio.. Intolerable!.

1 comentario:

Anónimo dijo...

tiene cojones...