martes, 4 de octubre de 2011

NOVACAIXAGALICIA



En el año 2004 entré en el Consejo de Administración de Caixa Galicia, representando al Ayuntamiento de Coruña. Sustituí en aquél momento a Méndez Romeu, tras su nombramiento como Secretario de Estado del primer Gobierno de Zapatero. Durante año y medio formé parte de la Comisión Delegada e intenté seguir con atención la información que semanalmente nos trasladaban los gestores, en un momento en que las Cajas entraban de lleno en el mercado inmobiliario mientras una parte de los Bancos internacionalizaban su negocio.
Anualmente la Caja era auditada, siempre con informes favorables ratificados todos y cada uno de ellos por el Banco de España. Eran los momentos de expansión y el negocio se incrementaba al mismo ritmo que la plantilla y las inversiones. En 2005 entró en el Consejo de Administración Salvador Fernández Moreda representando al Ayuntamiento – la Diputación no tiene representante-, tras la asunción, por parte de Caixa Galicia de la gestión del Teatro Colón. Desde el Gobierno municipal y la dirección de la Caja se pactó que yo permaneciese en el Consejo formando parte de la representación de entidades sociales. No era la primera vez que se procuraba una salida de este tipo y Caixa buscaba que hubiese una presencia política que tuviera relación con la representatividad en las instituciones en aquél momento (el PSOE gobernaba la ciudad, la diputación, la Xunta y el Gobierno de España).
Con el proceso de fusión se prorrogó el Consejo en un primer momento y luego se formalizaron los órganos de gobierno de la nueva entidad NCG. En el nuevo Consejo de Administración y en los Consejos Territoriales nos hemos sentado representantes políticos de los tres grupos que tienen presencia en el Parlamento gallego: Salvador Fernández Moreda, Pepe Orozco, el alcalde de Curtis, el de Cabana de Bergantiños, el de Burela, un cargo de confianza del BNG representando al Concello de Pontevedra, así como representantes de los trabajadores de CCOO y de un sindicato de la casa. En el Consejo actual estamos: Moreda, Cainzos – alcalde de Curtis-, Veiga – Concello de Pontevedra- y un representante de CCOO.
En el Consejo de Administración se aprobó el Plan de fusión, el de recapitalización y se dio paso al nuevo Banco, NCG. Anualmente se aprobaron las partidas genéricas de retribuciones a directivos y fueron aprobadas. No tengo consciencia de que en ningún momento se detallasen las indemnizaciones de los contratos de miembros de la dirección aunque recuerdo perfectamente cuando se anunció que Javier García de Paredes se incorporaba a los contratos de alta dirección que tenían tres miembros de la antigua Caixanova –entre ellos José Luis Pego- ; en cualquier caso, dichos contratos figuraban en el Banco de España para su validación y la pertinente autorización.
Mucho se habló de la situación “real” de las Cajas y en concreto de NCG. Personas que en su momento fueron consideradas social , económica y mediáticamente, pasaron a ser considerados los culpables del “desastre financiero”. Quienes en su día vendieron la fusión como el éxito estelar del Gobierno gallego, fueron sustituyendo las salvas por cañonazos a muerte. Nunca participé de la opinión de que la gestión de las Cajas había sido nefasta y la situación actual derivaba de directivos inconscientes que nos habían arruinado. Y no lo creí porque eso sería incompatible con los anuales parabienes del Banco de España y, aún es más, se me antoja que si la autoridad financiera sospechara que esta gestión es la responsable de que haya habido que inyectar 2.400 millones del FROB en NCG, no habría consentido la continuidad de buena parte de la dirección, como hizo en la CAM o con la actuación en la Caja de Castilla la Mancha.
Creo, por tanto, que la situación de las Cajas y en concreto la de NCG se debe a distintos factores, buena parte de ellos en relación con la crisis financiera, el problema de la deuda pública y la necesidad de reforzar al máximo el sistema financiero español, eliminando o disminuyendo a mínimos la presencia de las Cajas y consolidando pocos y robustos grupos financieros, capaces de resistir los embates de una crisis feroz y de la desconfianza de los mercados. El decreto por el que se modificaron las condiciones de valoración de las Cajas no fue sino un paso más – probablemente el definitivo- en esta política de variar el sistema financiero español y afectó de manera irreversible a NCG. Creo, por tanto, en la capacidad y solvencia profesional de los equipos directivos que, no podemos olvidar, convirtieron en 20 años pequeñas Cajas locales en dos entidades de presencia más que digna en el sistema español. Creo también, que la historia y la profesionalidad de estas personas debe juzgarse en su día con perspectiva, tanto histórica como económica.
Tampoco participo de la demonización de la presencia de políticos en los Consejos de Administración de las Cajas. La crisis nos ha enseñado que aquellos que se denominan “profesionales” no fueron capaces de prever ni atajar las consecuencias del expansionismo que vivió el sistema financiero mundial y la quiebra de varias entidades bancarias, así como las dificultades de otras muchas nos permiten ver claramente que no ha habido demasiados “expertos”. Por otra parte, el control público ejercido a través de representantes de los parlamentos, los ayuntamientos o los gobiernos autónomos no me parece que deba desecharse para el futuro. Pero está claro que la presencia de las personas que ostentamos un cargo público o que pertenecemos a una formación política está sujeta a otros parámetros que no tienen quienes representan a los impositores o entidades sociales. Desde luego, nuestra posición es y ha de ser distinta.
Miles de gallegos necesitarían hoy un crédito que NCG no puede ofrecerles. Cientos de emprendedores necesitarían un crédito para crear empleo y sacar adelante un negocio y la Caja no puede ofrecérselo. Cientos de entidades sociales, deportivas o culturales miran con recelo y temor la pérdida de inversiones de la Obra Social de NCG. Por tanto, es un momento para tomar decisiones pensando en la realidad social que vivimos y no en otras cosas. Me han dicho que estos contratos venían de tiempos anteriores; seguramente, pero en circunstancias económicas radicalmente distintas no pueden mantenerse las mismas indemnizaciones. Mientras se recortan servicios públicos, se paralizan obras y se replantean inversiones no podemos pensar que las indemnizaciones a directivos pueden ser idénticas que hace diez años. Me han dicho que se daba cuenta del montante al Consejo; puede ser. Bien que me extraña que personas que fueron ciertamente críticas con la fusión, con la bancarización y con algunos temas de personal no hubieran alertado y hecho públicas estas cifras.
En cualquier caso: si en algún momento, en algún Consejo en el que yo estaba se aprobaron estas indemnizaciones, no me cabe más que la dimisión por haberlas aprobado y no haberlo hecho público. Si no pasaron -como creo recordar perfectamente- no puedo hacer otra cosa más que dimitir, porque no me parece razonable, prudente ni riguroso que se hayan aprobado en estos momentos. Seguiré siendo cliente de una entidad que, espero, tenga una larga vida por el bien de toda Galicia.

14 comentarios:

Anónimo dijo...

Sra.Barcón muy bonito todo lo que aquí usted escribe, seguramente para lavar su conciencia. Como bien dice y como “miembra”, como dijo en su día su compañera de partido Bibiana Aido, usted sabía todo lo relativo a la recapitalización, fusión, contratos y remuneraciones de los directivos le hago la siguiente pregunta, ¿por qué no se le ocurrió preguntar por las posibles indemnizaciones derivadas de esos contratos?, ya que ejemplos de este tipo de indemnizaciones tenemos varios. A lo mejor podríamos afirmar que usted no ha hecho bien su trabajo y que simplemente se ha dedicado a cobrar por ocupar una silla en ese consejo de administración.

Ciudaddecristal2010

lUIS GIL dijo...

NO TIENES VERGUENZA

Anónimo dijo...

#2 - Ruben B. el día 04-10-2011 a las 20:56:35
1
(1 Votos)
La reacción de Mar Barcon podría ser encomiable sino despertará ciertas dudas: 1- Ha estado en el consejo y no se ha enterado de esas indemnizaciones. Malo 2- Igual no fue a la reunión donde se hablo del tema. Malo 3- Ahora dimite después de tantas cosas que se han hecho y si sabía. Malo 4- Dimite ahora por que sabe que ya le queda poco. Malo En definitiva: a chupar cámara y portada y si es nacional mejor que mejor. Malo, malo, malo
ESTE ES UN CRACK LO HA CLAVADO , Y ESTA SEÑORITA DIMITE DESPUES DE ESTAR CHUPANDO DEL BOTE DESDE EL 2004 , Y ENCIMA AHORA PRETENDE QUEDAR DE PIJA MEGAGUAY ; ESPERO QUE SIGA EN ESA CORAL POLIFONICA QUE LA ACOGIO PARA TOMAR EL CARGUITO Y NOS SIGA DELEITANDO CON SU PRECIOSA VOZ.

Xabier Pita Wonenburger dijo...

Los Estatutos de NCG dicen: "El consejo asumirá con carácter indelegable aquellas facultades legalmente reservadas a su conocimiento directo, así como aquellas otras necesarias para un RESPONSABLE EJERCICIO de la función general de supervisión, pudiendo delegar las restantes en uno o varios consejeros delegados y en una comisión ejecutiva."

Has sido responsable en el ejercicio de tus funciones de consejeras???
Cada cual que obtenga sus propias conclusiones...

Anónimo dijo...

Aplaudo su decisión, lo cual aumenta su buen saber hacer, pero no todo es oro lo que reluce.
Prefiero quedarme en el anonimato, pero he de decir que conozco bien la antigua Caixa Galicia, tanto desde dentro como desde fuera...
Desde dentro, puedo decir que de todo el mundo es sabido, y cuando digo todo el mundo, me refiero a gente que lleve trabajando más de X añitos en la entidad, que los altos cargos tienen cláusulas blindadas, incluso los ya no tan altos cargos e incluso de empresas circundantes creadas por CG...pero muy probablemente dichas menciones nunca se hayan comunicado en el consejo, por lo que usted dice, así como que muchísimas personas de la antigua Caixa Galicia cobraban del orden de 18-20 e incluso 23 pagas al año, lo cual me parece indecente, porque cada paga ya le gustaría a un mileurista.
Y en este caso, tampoco estoy hablando de gente que esté en las más altas esferas, sólo de los que lleven X añitos.
Bajo mi punto de vista, usted debería luchar para sacar a la luz el por qué, y capitanear una auditoría interna de lo sucedido, pero en este caso usted ha preferido marcharse y lavarse las manos.
Por este motivo, no me parece bien su decisión, después de tanto tiempo parece más un "aquí paz y después gloria".
Da la sensación de que tras tantos años de bienestar socialista en el gobierno, ha preferido colgar los guantes, a la primera excusa fácil.
Entiendo que quiera justificarse e intentar dar un buen sabor de boca a su renuncia, pero tras tantos años en dicho puesto de trabajo, lo que deja es un sabor de boca más bien amargo, "el sabor de boca de la derrota del gobierno", una vez más vemos cómo los financieros de este país siguen tomándole el pelo a los políticos.
Es una vergüenza.
Sólo me queda desearle que disfrute su nueva derrota.
Esperemos que surja una nueva clase obrera socialista porque la que tenemos hoy en día no vale ni pa tomar por c...
Y aún por encima ahora gobernado por el pp, esto va de mal en peor...
Desde fuera, yo desde luego como cliente, me voy de CG ya mismo...
Están cobrando comisiones que NO PUEDEN COBRAR y las tienen que devolver, pero claro si hay algún tonto que no se queja son beneficios...
Nos están robando y nadie nos defiende, y quien tiene o debe defendernos renuncia.
Este es el mundo al revés, pero ya llegará el momento más hundido de la crisis, y cuando haya llegado ya veremos cuántos bancos hay comprados por empresas...
Al final gobernarán empresarios como Amancio Ortega, Florentino Fernández, etcétera los bancos y con ellos el gobierno y los políticos que estén...
Sin más, le envío un saludo y le deseo un buen trabajo a partir de ahora, pues el hecho hasta ahora no ha sido muy fructífero o al menos reconocido.

Anónimo dijo...

Una pregunta, el consejo no revisaba los contratos de alta dirección? Habla ústed de que se aprobaban de forma genérica los contratos de los directivos (entiendo que no los de alta dirección), y que estos se depositaban en el Banco de España. Es el papel del Banco de España fiscalizar esos contratos, o simplimente comprobar que se ajustaban a la norma. Es decir, le parece correcto que un consejo de administración de una caja no entre en el detalle de los contratos que firma para sus directivos?
Saludos

Xabier Pita Wonenburger dijo...

La ignorancia de la ley es un Principio abstracto de eficacia normativa que impide alegar el desconocimiento de la norma como excusa para su obligatoriedad y cumplimiento.

Además de un problema legal y económico es una situación que atenta contra la moral.

Roberto dijo...

difícil Mar, muy difícil. Un día se va amontar una gorda y ni nos daremos cuenta. Lo malo es que será para poner a otros en su lugar.

Anónimo dijo...

El BNG ha denunciado este martes que el alcalde de A Coruña, Carlos Negreira, del PPdeG, y la portavoz socialista en el Concello, Mar Barcón, votaron en contra de una enmienda promovida por los nacionalistas en el Parlamento de Galicia para hacer públicos los salarios de los directivos de las cajas de ahorros gallegas.

Los nacionalistas apuntan que, además de los responsables de las cajas, existen responsables políticos, tanto el PSOE, que desde el Gobierno central promovió la bancarización, como el PP, que desde a Xunta actuó como colaborador necesario.

El BNG recuerda que desde la Xunta "no se movió ni un solo dedo para defender sus competencias estatutarias como tutor de las cajas" y denuncia que la bancarización contó en todo momento con apoyo político del PP en el Congreso.

Además, el BNG subraya que tanto el PP como el PSOE pactaron en el Parlamento de Galicia contra una enmienda nacionalista a la Ley de Cajas.

El PP, con el voto de Negreira, y el PSOE, con el de Mar Barcón, rechazaron entonces la propuesta del BNG para que el salario de los directivos fuese un dato público", recalcan los nacionalista, que acusan a ambos dirigentes políticos de "cinismo" e "hipocresía".

Félix Soria dijo...

Reciba mi sincera felictación por haber presentado su renuncia a seguir perteneciendo al consejo de Novacaixagalicia. Ojalá haya más representates civiles y políticos que sigan su ejemplo porque, sólo así, sería posible que los gestores de las desaparecidas cajas gallegas --¡fueron ellos los que las arruinaron!-- acaben marchándose o siendo expulsados de lo único que queda de ellas.
Saludos.

Isabel (Ferrol) dijo...

A túa é unha decisión coherente. Non é políticamente defendible o cobro de ese tipo de indemnizacións neste momento.
Dísenos que estamos nunha economía globalizada, pero se o que pretendemos é ser un ser "pluricelular" o que non pode ser é que algunhas células vaian por libre, porque só conseguiremos un cancro. Noraboa pola túa decisión.

Anónimo dijo...

bla, bla, bla... resultas patética!!!! TU CARRERA POLITICA ESTA MUERTA, ¡entérate ya!!!!

Marcos Canto dijo...

Manda chover na habana, que diría miña abuela. Escoitei esta mañá a un sindicalista decir que sabían todas as cantidades pero non explicou si o sabía por qué non o contou no seu día. Aquí cando dimite alguén vaise todo dios contra él porque a xente prefire que ninguén saia do seu rego. mentras todos estedes calados mellor para todos. Fixo ben señora que non ten por qué quedar nese niño de ratas. Moi ben.

xan de couzadoiro dijo...

vaya gol te metiero mar.

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